Desde la estación del Tren Maya en Chetumal, el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó su último acto público como mandatario, rodeado de su gabinete, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, y la presidenta electa, Claudia Sheinbaum. En su discurso, López Obrador resaltó la importancia histórica del Tren Maya, un proyecto de 1,552 kilómetros que consideró como “el más grande proyecto ferroviario del mundo en la actualidad”. La obra tuvo una inversión de más de 500 mil millones de pesos, financiada principalmente con recursos provenientes de grandes empresas que en sexenios anteriores evadían impuestos.
López Obrador recordó que al llegar al poder en 2018, la recaudación fiscal fue de 3 billones de pesos, pero para el 2023, esta cifra alcanzó los 4.5 billones de pesos, un incremento significativo que atribuyó a la reforma del artículo 28 de la Constitución, que canceló la condonación de impuestos a grandes contribuyentes. “Este año estaremos muy cerca de los 5 billones”, destacó, enfatizando que el fortalecimiento de la recaudación fue clave para financiar proyectos como el Tren Maya, sin recurrir a deuda pública.
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El presidente también reafirmó su política de austeridad republicana, que ha sido un pilar de su administración, eliminando lujos innecesarios en el gobierno. “No puede haber un gobierno rico con un pueblo pobre”, aseguró, señalando que los ahorros generados han sido destinados al desarrollo del país, en especial a regiones como el sureste mexicano, que durante décadas fueron ignoradas por gobiernos anteriores.
Con la inauguración del Tren Maya, López Obrador afirmó que el sureste mexicano finalmente recibe la justicia social que por años fue negada. “Este proyecto es un símbolo de la transformación que hemos impulsado. Imagínense la magnitud de esta obra”, comentó emocionado. Antes de finalizar su discurso, el mandatario dio paso a la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, quien en las próximas horas tomará protesta como la primera mujer en asumir la presidencia de México.
Claudia Sheinbaum se declara lista para la continuidad de la Cuarta Transformación
En su intervención, Claudia Sheinbaum se mostró lista y comprometida para asumir la presidencia de México. “Estoy lista para dirigir al país durante los próximos seis años. Morena ha consolidado un gobierno de transformación, pero es necesario darle continuidad para no volver a las políticas neoliberales que tanto daño hicieron a México”, afirmó Sheinbaum, subrayando la importancia de seguir adelante con los principios de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum también destacó el éxito del Tren Maya, no solo como una obra de infraestructura, sino como un proyecto ambiental y cultural sin precedentes. “El Tren Maya, a pesar de todas las adversidades, es una realidad que quita el aliento. Viajar en medio de la selva y saber que este proyecto ha permitido la creación de la reserva ecológica más grande después del Amazonas y el rescate de los sitios arqueológicos más ambicioso de la historia, es algo de lo que todos los mexicanos debemos sentirnos orgullosos”, señaló.
Asimismo, la presidenta electa reconoció la lucha y resistencia de los pueblos mayas, a quienes describió como los grandes guardianes del sureste. “Quiero darle las gracias al pueblo de México por su lucha incansable y por hacer posible esta transición histórica. Estoy fuerte, y el pueblo de México está listo para iniciar la segunda etapa de la Cuarta Transformación”, concluyó Sheinbaum.
Con este evento, López Obrador se despidió de su mandato, dejando en manos de Claudia Sheinbaum la responsabilidad de continuar con el proyecto de transformación que ha marcado su sexenio.