La Profepa se vio obligada a presentar dos denuncias penales contra un individuo que construye un megaedificio en una zona de anidación de tortuga marina en Bahía Solimán, Tulum.
De acuerdo con el expediente 151/2024 de amparo indirecto que decide el Juzga do Octavo de Distrito, las denuncias se refieren a delitos contra la biodiversidad y contra el quebrantamiento de sellos oficiales después de que un particular, quien debió parar las obras debido a una clausura, no lo hiciera.
“Se tiene a la autoridad responsable realizando un informe sobre las acciones tomadas con motivo de la resolución sobre el incidente por exceso o defecto en el cumplimiento de la suspensión definitiva con cedida”, citan en un comunicado difundido.
La Profepa es responsable de este juicio de amparo, que fue iniciado en febrero pasado por la organización civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (Dmas).
La asociación civil presentó una demanda en contra de la dependencia federal debido a su negativa a inspeccionar y detener la construcción de Adamar Solimán, un condominio de siete niveles que ya estaba en venta.
El personal de la Profepa llegó al sitio el 7 de mayo y estableció un sello de clausura. Sin embargo, horas después, los empleados del sitio comenzaron de nuevo a trabajar, lo que llevó a quebrantar el sello.
Dmas presentó varias acciones legales para exigir a la Profepa que tomara medidas y involucrara al Ministerio Público en la violación de leyes que se estaba produciendo como resultado de estas acciones.
El caso salió a la luz pública en noviembre de 2023 cuando los vecinos descubrieron que agentes inmobiliarios estaban comenzando a promocionar el desarrollo Adamar Solimán. Sin embargo, la obra apenas se estaba construyendo y no había permiso de impacto ambiental.